Un Politico Liberal :
“En la historia de la Europa moderna se da toda una serie de fenómenos culturales y sociales que rompen el orden en que se apoyaba el mundo medieval y disgregan la sociedad. Por un lado, tenemos la reforma protestante y la aparición de una pluralidad de iglesias; por el otro, tenemos la consolidación de un mercado abierto en que surgen nuevos grupos sociales, que empiezan a darse cuenta de sí mismos y a contraponerse. El acto de nacimiento del liberalismo consiste, precisamente, en darse cuenta de que esta diversidad no es un mal sinoun bien, y que, por consiguiente, es necesario encontrar las soluciones institucionales para que esta sociedad ‘diversa’ pueda manifestarse. Las dos grandes etapas a través de las cuales madura el liberalismo son el debate sobre la libertad religiosa (Milton, Locke), y la defensa de los partidos políticos como canales de expresión de los diversos grupos sociales (Hume, Burke)”.
En Europa, el liberalismo tuvo consecuencias en todas las esferas: en la vida económica fue la ruptura de los lazos corporativos y de los privilegios feudales; en el campo político, fue la formación de una opinión pública informada que controla al gobierno a través de un debate libre; en el campo de la vida social y cultural fue la lucha contra el clericalismo por la secularización del Estado y la enseñanza laica.
Sin embargo, el liberalismo es un concepto difícil de definir porque tiene particularidades nacionales que diferencian las experiencias históricas de él.
Por ejemplo, en el siglo XIX, los monárquicos-liberales admitían formas restringidas de participación política; los liberales-nacionales subordinaban la libertad a la unidad nacional; los católicos-liberales, contra los clericales-antiliberales y contra los anticlericales-liberales, sostenían la separación de la iglesia con el estado; los liberales-democráticos, contra la visión restrictiva del liberalismo como mera garantía de los derechos individuales, insistían en la participación democrática; los liberales-librecambistas, a diferencia de los liberales-estatistas, pugnaban por la absoluta no intervención del gobierno en el mercado interno y en sus relaciones con el mercado internacional.
En la actualidad la palabra liberal tiene significados diversos. Por ejemplo, en Inglaterra y Alemania indica una posición de centro capaz de mediar entre innovación y conservación, en Estados Unidos se identifica con el radicalismo de izquierda defensor de las libertades civiles, y en Italia los liberales son los defensores de la libre iniciativa económica y de la propiedad privada.
Es que el significado del liberalismo cambia según el contexto socio institucional. Así, “de acuerdo con la acepción de la Ilustración francesa... y del utilitarismo inglés, liberalismo significa individualismo, y por individualismo no se entiende sólo la defensa radical del individuo, único y solo protagonista de la vida ética y económica contra el estado y la sociedad, sino también la aversión a la existencia de cualquier sociedad intermedia entre el individuo y el estado, por lo que, tanto en el mercado político como en el económico, el hombre debe actuar por sí solo. No obstante, el liberalismo en contextos socio-institucionales diversos insistió en el carácter orgánico del estado, último elemento sintético de una serie de asociaciones particulares y naturales basadas en el estatus, o reivindicó la función de las asociaciones libres (partidos, sindicatos, etc.), ya sea para proteger al individuo del estado burocrático, ya sea para estimular la participación política del ciudadano, que el individualismo (de los propietarios) había terminado por encerrar en la esfera de la vida privada”.
“Estos contextos socio-institucionales corresponden a diversos modos de desarrollo político... En aquellos lugares en que, como en Inglaterra, la sociedad civil se ha ido liberando autónomamente, a partir del siglo XVII, de la estructura corporativa, el individuo aparece inserto ‘naturalmente’ en la sociedad y este espacio se contrapone al gobierno, que siempre es considerado como un mal necesario. En aquellos lugares, como en Francia, en que la sociedad conserva su naturaleza corporativa, la revolución apela al estado como depositario de la soberanía del pueblo, para liberar al individuo, razón por la cual no se admite ninguna mediación entre el individuo y el estado. En aquellos lugares en que, como en Alemania, la sociedad por capas manifiesta todavía su vitalidad, el liberalismo presenta una concepción orgánica del estado que mantiene... a la sociedad civil, de la que se presenta como verdad manifiesta”.
En consecuencia, “sólo es posible concluir que el único común denominador entre posiciones tan diversas es la defensa del estado liberal, que nació antes del uso político del término liberal: un estado que termina por garantizar los derechos del individuo frente al poder político y por esto exige formas, más o menos amplias, de representación política.”
A pesar de que el pensamiento liberal es relativista, pues rechaza que exista un orden necesario y objetivo del que alguien es intérprete y garante, sin embargo considera al estado liberal como un bien absoluto, “precisamente porque presupone como valor al individuo entendido como fin y no como medio, el principio del diálogo, la superioridad de la persuasión sobre la imposición, el respeto de los demás y, bajo este valor, el significado positivo de las diferencias y de las diversidades”.
Así, en el pensamiento liberal, el estado se reduce a un procedimiento político y jurídico, es concebido como la organización política y jurídica de la fuerza, que debe obtener su legitimidad del consenso. Por eso, “el estado liberal debe ser moralmente neutral y permitir únicamente una organización de la sociedad en la que cada individuo y cada grupo social sea capaz de perseguir libremente sus propios fines y de elegir su propio destino”.
“En el plano de la organización social y constitucional de la convivencia, el liberalismo siempre ha promovido como instrumentos de innovación y de transformación social, en contra de cualquier forma posible de estado absoluto, las instituciones representativas... la autonomía de la sociedad civil como autogobierno local y asociativo o como espacio económico (el mercado) y cultural (la opinión pública) dentro del estado, no administrado directamente por este último”.
“El pensamiento liberal no comparte el racionalismo constructivista propio de una parte de la Ilustración... no cree que la sociedad sea una máquina que pueda construirse artificialmente de acuerdo con un modelo doctrinario sino que la ve como un organismo que debe crecer de acuerdo con las tendencias de sus fuerzas internas... Precisamente por esto el liberalismo se ve llevado a reclamar límites para el poder del gobierno, a desconfiar de la verdad objetiva y absoluta, a estimular una mentalidad experimental y pragmática, que someta continuamente a comprobación empírica sus propios enunciados, porque sólo ésta permite una confrontación o diálogo positivo entre posiciones políticas diversas. En otros términos, los liberales se reconocen más en un método que en una doctrina”.
En el liberalismo “es constante la defensa del individuo contra el poder (ya sea del estado, ya sea de la sociedad) en pro de un valor moral autónomo y original del que aquél es depositario...
Una manifestación jurídica de este complejo proceso histórico son las distintas cartas y declaraciones de los derechos del hombre y del ciudadano, de su libertad política como de sus derechos civiles, y los modos, más o menos eficaces, para su tutela jurídica”.
“De esta defensa de la autonomía moral del individuo se deriva precisamente una concepción relativista, la cual reconoce como positiva para toda la sociedad una pluralidad de valores, la importancia del disentimiento, de la discusión y de la competencia. Sólo le pone como límite que el conflicto y la competencia sean institucionalizados”.
Los bancos en la República liberal
Hasta 1850 la economía chilena se había caracterizado por tener un sistema bimetálico, es decir, sólo circulaban monedas de oro y plata. Esta situación entorpecía seriamente las prácticas comerciales, dificultaba las transacciones y encarecía enormemente los préstamos.
En materia monetaria el país se hallaba atrasado y el desenvolvimiento económico se encontraba entorpecido. Al vincularse económicamente Chile con el exterior, uno de los requisitos más importantes fue modernizar el sistema monetario. En 1855, surgieron las primeras instituciones financieras, como el Banco Ossa, que emitió billetes a la vista y al portador; pero el primero autorizado legalmente fue el Banco de Valparaíso, en 1853;la Caja de Crédito Hipotecario; y en 1859 se agregó el Banco de Chile y más tarde otras doce instituciones. De esta época data la primera compañía de seguros, llamada hoy La Chilena Consolidada (1856).En 1861 se promulgó la ley que creaba la Caja de Ahorros, bajo la responsabilidad del Estado de Chile.
La Ley de Bancos promulgada en 1860 reguló el funcionamiento. Junto con los bancos se creó el papel moneda, es decir los billetes, remplazando a las monedas de oro y plata, facilitando las transacciones comerciales, el ahorro y el crédito.
Conjuntamente con la aparición de los billetes bancarios se presentó la inflación; es decir, la constante alza en los precios debido a que los bancos emitían billetes por un valor superior a los fondos de respaldo con que contaban.
Esta situación, más las crisis económicas que afectaban al país debido a su vinculación con la economía internacional, provocaron otro problema, la devaluación: pérdida del valor de la moneda. Por ejemplo en 1850 un peso chileno valía 46,1 peniques ingleses mientras que en 1900 un peso chileno equivalía sólo a 16,8 peniques ingleses. Sin duda que la inflación y la devaluación afectaron la solidez de crecimiento de la economía y la situación económica de muchos chilenos sobre todo de los sectores populares y de los empresarios.
La actividad bancaria desarrollada notablemente, dio origen a la formación de núcleos de gran peso dentro de la economía y de la sociedad del país, ya que disponían del crédito y lo manejaban en beneficio propio o de grupos afines y solían entrar en convenios con el gobierno. Sus vinculaciones con el comercio y la banca internacional eran también fuertes. El trabajo y las operaciones de este grupo estaban muy vinculados a las explotaciones mineras del norte.
Figuraban en este grupo apellidos tales como Bezanilla, Ossa, Matte, Edwards, Concha y Toro, Ross, etc. El activo comercio nacional e internacional, con sus grandes agencias ligadas a la agricultura, a la minería y a ciertas industrias livianas de bienes de consumo, dio prosperidad a círculos de empresarios y agentes comerciales.
Este grupo, íntimamente ligado entre sí, formó la burguesía, que por su riqueza y poder comenzó a rivalizar con la antigua aristocracia terrateniente.
La creciente importancia de la burguesía quedó de manifiesto en las elecciones de 1871, cuando José Tomás Urmeneta, uno de sus más destacados miembros, fue candidato a 1a presidencia de la república. La expresión política del grupo y su ascendiente público se dejaron sentir a través de muchos de sus miembros que llegaron hasta el Congreso como diputados y senadores, también mediante su influencia en periódicos de renombre.
Desde el punto de vista ideológico, la burguesía fue liberal y radical, enemiga de la Iglesia y del espíritu conservador que animaba a otros grupos de la sociedad. Defensora de las libertades públicas, era contraria al poder omnímodo del Ejecutivo y, en cambio, propiciaba mayores atribuciones para el Parlamento.
Los bancos en la República liberal
Hasta 1850 la economía chilena se había caracterizado por tener un sistema bimetálico, es decir, sólo circulaban monedas de oro y plata. Esta situación entorpecía seriamente las prácticas comerciales, dificultaba las transacciones y encarecía enormemente los préstamos.
En materia monetaria el país se hallaba atrasado y el desenvolvimiento económico se encontraba entorpecido. Al vincularse económicamente Chile con el exterior, uno de los requisitos más importantes fue modernizar el sistema monetario. En 1855, surgieron las primeras instituciones financieras, como el Banco Ossa, que emitió billetes a la vista y al portador; pero el primero autorizado legalmente fue el Banco de Valparaíso, en 1853;la Caja de Crédito Hipotecario; y en 1859 se agregó el Banco de Chile y más tarde otras doce instituciones. De esta época data la primera compañía de seguros, llamada hoy La Chilena Consolidada (1856).En 1861 se promulgó la ley que creaba la Caja de Ahorros, bajo la responsabilidad del Estado de Chile.
La Ley de Bancos promulgada en 1860 reguló el funcionamiento. Junto con los bancos se creó el papel moneda, es decir los billetes, remplazando a las monedas de oro y plata, facilitando las transacciones comerciales, el ahorro y el crédito.
Conjuntamente con la aparición de los billetes bancarios se presentó la inflación; es decir, la constante alza en los precios debido a que los bancos emitían billetes por un valor superior a los fondos de respaldo con que contaban.
Esta situación, más las crisis económicas que afectaban al país debido a su vinculación con la economía internacional, provocaron otro problema, la devaluación: pérdida del valor de la moneda. Por ejemplo en 1850 un peso chileno valía 46,1 peniques ingleses mientras que en 1900 un peso chileno equivalía sólo a 16,8 peniques ingleses. Sin duda que la inflación y la devaluación afectaron la solidez de crecimiento de la economía y la situación económica de muchos chilenos sobre todo de los sectores populares y de los empresarios.
La actividad bancaria desarrollada notablemente, dio origen a la formación de núcleos de gran peso dentro de la economía y de la sociedad del país, ya que disponían del crédito y lo manejaban en beneficio propio o de grupos afines y solían entrar en convenios con el gobierno. Sus vinculaciones con el comercio y la banca internacional eran también fuertes. El trabajo y las operaciones de este grupo estaban muy vinculados a las explotaciones mineras del norte.
Figuraban en este grupo apellidos tales como Bezanilla, Ossa, Matte, Edwards, Concha y Toro, Ross, etc. El activo comercio nacional e internacional, con sus grandes agencias ligadas a la agricultura, a la minería y a ciertas industrias livianas de bienes de consumo, dio prosperidad a círculos de empresarios y agentes comerciales.
Este grupo, íntimamente ligado entre sí, formó la burguesía, que por su riqueza y poder comenzó a rivalizar con la antigua aristocracia terrateniente.
La creciente importancia de la burguesía quedó de manifiesto en las elecciones de 1871, cuando José Tomás Urmeneta, uno de sus más destacados miembros, fue candidato a 1a presidencia de la república. La expresión política del grupo y su ascendiente público se dejaron sentir a través de muchos de sus miembros que llegaron hasta el Congreso como diputados y senadores, también mediante su influencia en periódicos de renombre.
Desde el punto de vista ideológico, la burguesía fue liberal y radical, enemiga de la Iglesia y del espíritu conservador que animaba a otros grupos de la sociedad. Defensora de las libertades públicas, era contraria al poder omnímodo del Ejecutivo y, en cambio, propiciaba mayores atribuciones para el Parlamento.
Las relaciones internacionales
I. La guerra contra España: Durante el gobierno de Pérez Chile debió afrontar un conflicto internacional bastante serio como fue la Guerra contra España.
1.Antecedentes: España que todavía no había reconocido la independencia peruana envió en 1864 un comisario al Perú para resolver antiguas cuentas pendientes desde la época del virreinato.
El gobierno peruano se negó a tratar con él y exigió un plenipotenciario español. Frente a esta respuesta, la escuadra española comandada por el almirante Pinzón se apoderó de las islas Chinchas en nombre de su majestad Isabel II. Estas islas estaban situadas frente a El Callao y producían guano, elemento usado como abono y que era muy cotizado entonces.
Esta acción obligó al Perú a declarar la guerra a España y Chile solidarizando con Perú declaró contrabando de guerra la venta de carbón de piedra a la escuadra española, privándola así de combustible. Esta y otras medidas de colaboración con Perú fueron tomadas en virtud de un gran sentimiento americanista la que veía, en estas acciones de España un preludio para recuperar sus antiguas colonias.
2. La Guerra: En septiembre de 1865 e1 sucesor de Pinzón, el almirante José Manuel Pareja se presentó en Valparaíso y entregó al gobierno de Pérez un ultimátum (el 18 de ese mes) que planteaba:
-saludar con 21 cañonazos el emblema español.
-indemnización de tres millones de reales debido a la negativa de Chile de abastecer de carbón a la flota española.
-solicitar excusas a la Reina Isabel II por los agravios cometidos
Chile, por toda respuesta declaró la Guerra a España el 24 de septiembre de 1865. La situación del país era bastante delicada debido a que se encontraba en muy malas condiciones para hacer frente a la poderosa Escuadra española. La flota nacional sólo tenía dos barcos antiguos de madera, La Esmeralda y el Maipú, que debieron fondearse en los canales australes para que la escuadra española no los encontrase; el ejército contaba con 4.000 hombres mal equipados y organizados, pero suficientes para hacer frente a los 3.000 hombres de desembarco que traía España. Las defensas costeras prácticamente no existían.
En el Combate de Papudo (Nov. de 1865), La Esmeralda comandada por Juan Williams Rebolledo, capturó a la goleta española Covadonga. Pareja al conocer esta noticia se suicidó y le sucede en el mando Casto
Mendez Nuñez el cual realiza dos expediciones a la zona de los canales para recuperar la Covadonga y castigar a los marinos chilenos. En febrero de 1866, frente a Chiloé tuvo lugar el Combate de Abtao,
entre la escuadra española y la chilena-peruana, pues los barcos de ese país habían venido a aguas chilenas, este combate no arrojó resultado decisivos.
Mendez Nuñez el cual realiza dos expediciones a la zona de los canales para recuperar la Covadonga y castigar a los marinos chilenos. En febrero de 1866, frente a Chiloé tuvo lugar el Combate de Abtao,
entre la escuadra española y la chilena-peruana, pues los barcos de ese país habían venido a aguas chilenas, este combate no arrojó resultado decisivos.
En el intercambio, se había firmado una alianza ofensiva-defensiva entre Chile, Perú, Ecuador y Bolivia, lo cual dejaba a la escuadra española sin base de operaciones desde Guayaquil al Cabo de Hornos.
Luego de meses de infructuosa campaña de la escuadra española se encontraba en pésimo estado y el gobierno de ese país irritado por los malos resultados de la expedición ordenó a Mendez Nuñez operar ya sea contra los depósitos de carbón y minas de Lota o contra el puerto de Valparaíso. El 31 de marzo de 1866, tuvo lugar el bombardeo de Valparaíso que se prolongó por unas tres horas. Después de eso, la escuadra española se dirige hacia el Callao con la intención de repetir la misma acción, pero ahí fueron rechazados por la defensa peruana, luego de lo cual Casto Mendez Nuñez vuelve a España.
Posteriormente, en 1871 se firmó en los Estados Unidos, un convenio de Armisticio entre España, Chile, Perú, Bolivia y Ecuador por tiempo indefinido, y la paz definitiva entre Chile y España se firmó en Lima en 1883, durante la ocupación chilena a esa ciudad.
2. Consecuencias de la Guerra:
a. Las instalaciones portuarias fueron destruidas, obligando a paralizar las actividades y reponer lo destruido.
b. Nuestra marina mercante recibió un duro golpe al establecerse un bloqueo por más de medio año a los puertos chilenos. La mayoría de las naves debieron ser transferidas a países neutrales de América o del Oriente.
c. Los enormes gastos de la guerra obligaron al gobierno a declarar la inconvertibilidad del billete de banco, usando el padrón oro. Además, la compra de material bélico, desató con el Perú, una carrera armamentista, por el predominio naval en el Pacífico Sur.
d. Se dieron las condiciones necesarias para celebrar con Bolivia el Tratado de Límites de 1866, con el objetivo de concretizar la oferta chilena, realizada con motivo de la guerra.
II.- Problemas limítrofes con Bolivia
1. El Tratado de 1866: Como antecedente de este Tratado figuran las reclamaciones bolivianas hechas a partir de 1843. El debate acerca de este problema llegó a un momento crítico cuando el congreso boliviano autorizó al Ejecutivo para declarar la guerra a Chile, en 1863, si nuestro país no desocupaba el litoral, que según ese país era boliviano. La situación se suavizó a raíz de la guerra contra España por parte de Chile y Perú. Las relaciones diplomáticas entre Bolivia y Chile se restablecieron surgiendo como consecuencia este Tratado. Era presidente de Bolivia entonces el General Melgarejo.
El Tratado fijó el límite en el paralelo 24 de Latitud Sur y estableció entre los paralelos 23 y 25 Sur una zona de condominio aduanero; esto es, Chile y Bolivia se repartirían por partes iguales, el total de los impuestos percibidos en esa franja sobre las explotaciones de guano y minerales. Esta disposición fue muy difícil de aplicar y en el año 1871 al ser derrocado el general Melgarejo, la asamblea legislativa que le sucedió dictó una Ley por la cual se declaran nulos todos los actos gubernativos del dictador Melgarejo, lo cual también afectó el Tratado de 1866.
2. El Tratado de 1874: En 1873, el encargado de Negocios de Chile en Bolivia, Carlos Walker Martínez trató de mejorar las relaciones entre ambos gobiernos sin obtener resultados positivos. Bolivia se sentía apoyada por el Perú como resultado de un pacto secreto de asistencia mutua que ambos países habían firmado en 1873. Después habían intentado conseguir la integración de Argentina, situación que se frustró ante las exigencias de ese país a Bolivia por reclamos territoriales.
En esos momentos el blindado Blanco Encalada llegó a Chile, restableció el equilibrio naval en el Pacífico calmando la hostilidad de los vecinos. En estas condiciones a Walker Martínez le fue posible convenir con el Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia la firma de un nuevo Tratado, lo cual se llevó a cabo un agosto de 1874. Este documento estableció:
El límite entre Chile y Bolivia sería el paralelo 24 latitud Sur.
Se suprimió el condominio aduanero establecido en el Tratado de 1866 entre los paralelos 23° y 25° Sur.
Bolivia se comprometió a no alzar los tributos existentes sobre capitales y empresas chilenas instaladas al Norte del paralelo 24 por un período de 25 años.
III.- Problemas limítrofes con Argentina y la firma del Tratado de 1881:
El empuje demostrado en la ocupación del territorio y las medidas precautorias para mejorar la capacidad de defensa del país, despertaron diversas suspicacias y rencillas limítrofes.
Durante el gobierno de Federico Errázuriz, con Argentina continúa el litigio provocado e inventado por ella sobre la soberanía chilena en la Patagonia; ese país "exigía" ese territorio, el Estrecho de Magallanes y las islas del extremo Sur de América.
1.- Tratado de Límites de 1881: Argentina no intervino en la Guerra del Pacífico, pero se aprovechó de ella para presionar a nuestro país para resolver a su favor el problema sobre soberanía inventado en la Patagonia en los momentos más apremiantes del conflicto. Chile tuvo su culpa, ya que se tenía un mal concepto de la Patagonia basado en las opiniones difundidas por Barros Arana y Vicuña Mackenna, en cambio Argentina veía a la Patagonia como una reserva para el futuro y se opuso a cualquier solución que tuviese como base el arbitraje, desconociendo, como siempre lo ha hecho cuando no tiene títulos jurídicos, un tratado anterior que la obligaba a ello.
El 28 de julio de 1881 se firmó el Tratado con Argentina por medio del cual Chile renunció a sus derechos históricos sobre la Patagonia estableciéndose lo siguiente:
1. El límite entre Chile y Argentina es la Cordillera de los Andes de norte a sur, hasta el paralelo 52 de latitud Sur. La línea fronteriza correrá en esa extensión por las cumbres más elevadas de dichas cordilleras que dividan las aguas y pasará por entre las vertientes que se desprendan a un lado y otro.
2. El Estrecho de Magallanes, en su totalidad, corresponde a Chile por lo que se asigna a nuestro país una franja de tierra al norte del mismo.
3. Punta Dungeness y el Cabo Espíritu Santo constituyen la boca oriental del Estrecho de Magallanes. "En la Tierra del Fuego se trazará una línea que, partiendo del punto denominado Cabo del Espíritu Santo en la latitud cincuenta y dos grados cuarenta minutos, se prolongará hacia el Sur, coincidiendo con el meridiano occidental de Gerencia, sesenta y ocho grados treinta y cuatro minutos hasta tocar en el Canal "Beagle". La Tierra del Fuego dividida de esta manera será chilena en la parte occidental y pertenecerán a República Argentina la isla de los Estados, los islotes próximamente inmediatos a éste y las demás islas que haya sobre el Atlántico al Oriente de la Tierra del Fuego y costa orientales de la Patagonia; y pertenecerán a Chile todas las islas al Sur del Canal "Beagle" hasta el Cabo de Hornos y las que haya al occidente de la Tierra del Fuego".




